*Por Serafín Contreras Galeano

Acababa de terminar de compartir el Seminario Deseo Puro en un país de Sudamérica, con pastores y líderes, demostrándoles la importancia de mirar con atención la gran batalla que la iglesia ha ignorado sobre el avance de la adicción sexual entre pastores, líderes y creyentes.

Se me acercó un amigo y compañero de ministerio y me dijo: “Serafín, cuando yo era niño me gustaba visitar a mi abuelo quien tenía vacas, y yo quería ordeñar pero él no me dejaba, sólo me pedía que recogiera el estiércol de las vacas para que, de esa manera, cuando él ordeñara todo estuviese limpio y la leche ordeñada tuviese un buen ambiente. Y veo que tú, después de trabajar varios años como pastor y otros tantos como misionero, ahora dedicas tu vida a restaurar a los que han caído en la adicción sexual, y veo que decidiste dejar de ordeñar vacas, para limpiar el estiércol en el corral.”

Por qué limpiar el corral

Me quedé pensando en esas palabras y me pregunté ¿por qué pasé de ordeñar a limpiar el corral? ¿Por qué disfruto esto último? Sí, disfruté servir como pastor por 21 años, aprendí mucho allí y tuve grandes experiencias como misionero, entrenando líderes por casi 24 años en Centro y Sur América. Esas fueron etapas vividas y escuelas aprendidas, pero ¿qué satisfacción experimento al atender ahora, uno a uno, a pastores, líderes y creyentes que han sido atrapados en las redes de la compulsión y adicción sexual? ¿Por qué? Porque he abrazado con pasión el pasaje leído por el Maestro de Maestros, Jesús, cuando comenzó su ministerio leyendo Isaías 6 en la sinagoga:

Declaración De Misión

“El Espíritu Santo me ha ungido y me ha enviado a anunciar las Buenas Nuevas a los pobres: sanar a los quebrantados de corazón; dar vista a los ciegos; dejar libres a los cautivos; liberar a los oprimidos, anunciar el año agradable del Señor y ejecutar el día de venganza del Señor.”

¿Por qué?:

• Porque los he visto llorar sin poder salir.

• Porque le han prometido al Señor no volver a caer y algo los arrastra como una corriente impetuosa y traicionera.

• Porque he visto a sus hijos llorar de angustia y a sus esposas desgarradas en el camino.

• Porque la Iglesia habla de éxito, prosperidad y planes mientras muchos de los hijos de Dios se mueren en las mazmorras de su soledad.

• Porque padres de familia no enseñan a sus hijos de sexualidad, mientras los medios de comunicación sí lo hacen día a día.

• Porque lujuria, fornicación, adulterio, incesto, enfermedades sexuales, adicción sexual, violación, pornografía y degradación, invadieron la iglesia y ella sigue con sus ojos cerrados.

• Porque nuestra sociedad invadió con su mensaje, patrón y estilo de vida a la iglesia y su proclama es “Lo importante es sentirnos bien” en vez de “Amarnos más”. O “sanarnos entre nosotros”.

• Porque la Iglesia se embriagó de los números y se dopó construyendo majestuosos e impresionantes edificios para llenarlos con multitudes, no importando las batallas que cada uno de los asistentes libra en las noches de soledad.

• Porque nuestros niños y jóvenes tienen en sus manos el libre acceso a la basura a través de sus teléfonos y tabletas, mientras que los padres y los líderes no entienden que es una serpiente en sus manos.

• Porque me cansé de enseñarle a la gente cómo caminar en las calles de oro cuando mueran, mientras acá preguntan cómo salir de la pocilga en que se encuentran.

• Porque el 30% de nuestros adolescentes se involucra sexualmente con alguien que apenas conocieron hoy.

• Porque el 64% de nuestros jóvenes tiene relaciones sexuales con amigos.

• Porque el 41% de nuestros jóvenes cristianos tiene tristeza al tener relaciones sexuales, usar pornografía y practicar la lujuria.

• Porque nuestros jóvenes que juegan con el sexo, tienen tres veces más posibilidades de sufrir depresión que los que se mantienen vírgenes.

• Porque nuestras muchachas tienen tres veces más, y los muchachos siete veces más probabilidades de cometer suicidio al hundirse en el libertinaje sexual.

• Porque nuestros jóvenes que incursionan en el libertinaje sexual, tienen más probabilidades de ser gente divorciada cuando sean adultos.

• Porque el 90% de niños de 8 a 16 años ya ha visto pornografía.

• Porque la edad promedio de exposición a la pornografía es 11 años de edad.

• Porque la edad promedio de la primera exposición a la pornografía es a los 11 años.

• Porque una de cada 6 mujeres batalla con la adicción a la pornografía.

• Porque hay muchos ordeñadores y pocos que quieran limpiar el corral.

• Porque sufrí la agonía del alma cuando vi a una de mis hijas hundirse en la adicción sexual, mientras yo me hundía en la soledad y la angustia y le preguntaba al Señor: “¿Por qué, Señor?” Y Él no me contestó nada sino hasta después de algunos años en que me dijo el porqué. Y ahora veo cómo Dios la restauró a ella, y junto a su esposo sirven a la iglesia hispana en Estados Unidos y en América Latina, con el Ministerio Internacional Deseo Puro, como profesionales pastorales en Adicción Sexual.

• Finalmente, porque el desafío del Señor que retumba en mi mente día y noche, es éste:

“Enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y los enseñarán a discernir entre lo puro y lo impuro”. Ezequiel 44:23

Por eso pasé de ordeñador a limpiar corrales. Porque un corral sucio contamina la leche.

Hay mucho trabajo… no te ofrezco el banquillo del ordeñador, pero comparto contigo la escoba para que me ayudes a limpiar el corral. Al fin y al cabo el Señor, a quien sirvo, me llamó de barrer la iglesia a ordeñar en su corral, siendo pastor. Y ahora, llegando a los 70, me devolvió la escoba mientras me decía: “Vuelve a donde te saqué”. ¡Y qué privilegio es tener la escoba en la mano cuando ministro, cara a cara, a aquel quebrantado de corazón y muchas veces rechazado por la iglesia!

Me anima saber que mi Señor nació en un establo, entre vacas y bueyes, para llevarme a lugares celestiales.


*Serafín Contreras Galeano
Profesional Pastoral en Adicción sexual
Certificado por el Instituto Internacional Profesional del Trauma y Adicción, USA
Representante para América Latina del Ministerio Internacional Deseo Puro.

Miembro De La Asociación Americana De Consejeros Cristianos. AACC

Serafín@contrerasg.com