Don Amir Ofek, asumió como nuevo embajador de Israel en país

Mauricio Valverde Díaz
Alianza

Dr. Jorge Gómez, Presidente de la FAEC; Amir Ofek, Embajador de Israel, Rigoberto Vega, Director Ejecutivo FAEC

Siguiendo con el proceso iniciado  un año atrás, en el que en ese entonces embajador de Israel en Costa Rica, don Abraham Haddad,  se reunió con miembros de la Junta Directiva de la FEAC, el nuevo embajador, don Amir Ofek,  se ha reunido en varias ocasiones con personeros de la FAEC. Es así como en el lapso de las primeras seis semanas de ejercer sus funciones, el nuevo embajador  sostuvo tres encuentros con el presidente de la FAEC, Dr. Jorge Gómez; y  el Rev. Rigoberto Vega, Director Ejecutivo.

En el último de los encuentros el día 13 de diciembre, el señor embajador manifestó su interés en fortalecer los vínculos de amistad  y cooperación entre ambas instituciones.  A su vez se mostró  muy interesado en conocer sobre la iglesia cristiana evangélica

Por su parte el Dr. Gómez, mostró  su complacencia  ante el gesto del embajador  manifestándole que puede contar con la Alianza Evangélica como un aliado. A su vez le invitó  a conocer  sobre la iglesia cristiana evangélica y la obra que esta realiza en el país, no solo en el aspecto espiritual,   sino también en los distintos campos en que la iglesia aporta a la sociedad costarricense.

Para conocer un poco más sobre don Amir Ofek y sus impresiones sobre sus primeras semanas al frente de la embajada, nos dimos  a la tarea de entrevistarlo.

Señor Embajador, hablemos un poco sobre su trayectoria diplomática

He sido diplomático de carrera por los últimos 22 años, trabaje  en misiones largas en Santiago de Chile, Nueva York e Inglaterra en donde fui el vocero de la embajada de Israel en Londres. En  los últimos 4 años fui el director de un departamento en el ministerio de relaciones exteriores en Israel. Mis últimos años como diplomático fueron bastantes difíciles, yo era la cara de Israel hacia los círculos más duros y algunas veces antisemitas. Mi experiencia en los últimos años fue difícil.

¿Cómo describiría su experiencia en estas primeras semanas como embajador en nuestro país?

Al llegar a Costa Rica, la experiencia ha sido muy diferente a la vivida en otros países. En estas seis semanas que tengo de estar en el país no he sentido ningún momento de hostilidad ni criticas deshonestas.  Aspectos como  el poder caminar en la calle, ver publicaciones en los periódicos y en internet sobre Israel pero sin ningún asomo de hostilidad y odio es algo que ha marcado una diferencia.  Y no es que no he escuchado críticas hacia Israel, ya que la situación política en Medio Oriente es muy complicada, si las he escuchado pero sin sentimientos anti israelí.

¿Como hace para manejar esta situación tan complicada en sus funciones como embajador?

En mi función como diplomático he tenido que aprender a separar  la parte emocional  negativa que no  deja  escuchar a los del otro lado,  que tiene actitudes muy fuertes contra Israel. He tenido que aprender a abrir el camino hacia el corazón y la mente de esas personas, poniendo los sentimientos negativos de lado. Aquí en Costa Rica esto no existe, aunque existe la crítica, viene sin sentimientos de odio, esto es difícil de explicar a los que no conocen una realidad donde los mensajes siempre vienen cargados de odio. Aun la mirada de la gente es diferente aquí, y para mí el no tener que estar luchando a nivel intelectual con esto es algo que emocionalmente es muy diferente a lo vivido en otras experiencias.  Por lo que he podido ver hasta ahora y escuchar  a la gente hablar de Israel en cualquier lugar,  en los ministerios de gobierno,  con el presidente de la República , en una tienda, en cualquier lugar en que me identifican como el embajador de Israel  no he tenido malas experiencias, ni he tenido que estar a la defensiva para recibir una crítica, eso no pasa aquí  en Costa Rica como si sucede en otros países.

¿Cómo percibe la decisión de los Estados Unidos de trasladase su embajada a Jerusalén?

Esta no es una decisión  nueva, no lo es para los estadounidenses. No es algo original del presidente Trump o que fuera solamente su idea. Es una decisión que se ha manejado en  varias administraciones de gobierno de los Estados Unidos. La pregunta es el porqué la critica ahora ante esta decisión del presidente, probablemente la critica viene de aquellos que no están de acuerdo con él como persona. Porque repito la decisión no es nueva cuando estamos hablando de los Estados Unidos.

Y el otro aspecto que no es nuevo, es el de la historia, estamos hablando de una realidad que existe ya por tres mil años. La forma política del estado moderno de Israel, es un concepto, pero la existencia de un pueblo que vive en un lugar geográfico sin nombrarlo como un estado, porque el estado es un término político, pero la existencia de ese pueblo ya estaba desde mucho antes de que naciera el término político “estado” que no pasa de ser un concepto que puede cambiar con el tiempo.  No podemos obviar que   existe la conciencia de que los judíos viven en este territorio y de que Jerusalén es su capital.  Entonces,  ¿por qué  se tiene que luchar por algo que existe desde tres mil años atrás? No estamos hablando de un mito sino  de una realidad.  El  texto más antiguo en ser traducido, como lo es la Biblia, da constancia de esta realidad, que no necesariamente tiene que ver solamente con la fe, es un hecho histórico que Jerusalén es la capital el pueblo judío. Uno de los hechos históricos más antiguos que la humanidad conoce es el hecho de que Jerusalén es la capital del pueblo judío en el territorio que hoy se llama Estado de Israel.

Entonces, ¿cuál es el fundamento de la crítica a la decisión de los Estados Unidos de trasladar la embajada a Jerusalén?

Un aspecto importante en los argumentos  de aquellos que están contra la declaración del presidente Trump, dejando de lado a los palestinos y musulmanes, es que nadie ha justificado la critica solo por el hecho mismo de que Jerusalén es la capital de Israel, sino por las relaciones con el mundo árabe y el enojo que esto les pueda causar y que dicen que atenta contra el proceso de paz. Lo cierto es que Jerusalén no puede ser la moneda con que alguien paga para comprar la simpatía del mundo árabe.  No se puede jugar con la verdad, la verdad existe, y no se puede negociar verdad para comprar la simpatía y las relaciones. Lo cierto es que nadie niega  esta verdad de que Jerusalén es la capital legitima del pueblo de Israel, la razón es que se está buscando la simpatía con el  mundo árabe. Y repito Jerusalén  no puede ser la moneda para comprar esa simpatía.  A los únicos que yo veo que no reconocen a  Jerusalén como la capital de Israel son los palestinos.

Entonces, volviendo  la decisión del presidente Trump, no es la primera vez, es algo que se votó  también  otras administraciones, siendo la voz del pueblo estadounidense, respaldando este hecho que es un uno de los más antiguos del mundo.  Esto es un ejemplo que nos ayuda a entender cuál es el mayor problema que tenemos en el mundo hoy: El valor de decir la verdad, la gente tiene miedo a decir  la verdad por la reacciones que el decir  esta verdad pueda traer. Y en el caso de Jerusalén como capital de Israel, los que adversan esta verdad  hacen uso de la violencia.

En el tiempo que tiene de estar en el país, ¿cuál ha sido su actitud hacia la iglesia evangélica?

El orden en la agenda de un diplomático significa la importancia que tiene cada uno de los  temas en la agenda. El hecho de que en las seis semanas que tengo de estar en el país nos hayamos reunido tres veces dice mucho de la importancia que la relación con ustedes como iglesia cristiana evangélica  tiene para mí. Eso en mi mundo significa más que cualquier palabra o explicación que pueda dar. Como dice el dicho, los hechos hablan más que las palabras

Y de parte de la iglesia hacia su persona y lo que usted representa, ¿Qué espera ver?

Lo que a mí me gustaría ver es una realidad en donde la gente pueda hablar públicamente y en alta voz referente a temas como el que ya hemos hablado con respecto a Jerusalén como capital de Israel. A veces hay diferencias entre nuestro punto de vista, pero en los que estamos de acuerdo hay que hablar y alzar la voz. La única forma de saber lo que el pueblo siete y piensa es escuchar, y esto lo podemos  hacer a través de toda la tecnología que hoy tenemos a mano, pero lo importante es que hay que hablar. La guerra entre la luz y la oscuridad no va a terminar nunca. La iglesia tiene un valor agregado, no somos  políticos, no podemos faltar a la verdad, y a nuestra fe, por eso la iglesia tiene un valor agregado que otros no tienen. Ustedes como iglesia, como gente de fe, deben alzar la voz y decir la verdad y por eso cuando ustedes  lo dicen con sus voz es otra cosa, por el liderazgo espiritual que tienen.