Pastor Jorge Gomez. Presidente de FAECConsidero que el mundo vive una crisis de valores, de la cual nuestras sociedades nos están exentas.   En nuestro país es evidente la polarización de la población en torno a diversos temas de la vida nacional, el aumento de los casos de violencia y la inseguridad que se percibe en la ciudadanía, el aumento del costo de la vida,  la corrupción en las instituciones de gobierno, entre otros.

Sin duda lo descrito anteriormente debe preocuparnos profundamente. Sin embargo, como lo he expresado en varias ocasiones, lo más preocupante  es el acelerado cambio de los valores morales y espirituales que han sido la base solida sobre la cual se ha edificado el país que hoy tenemos.

De todos es conocido los esfuerzos que como iglesia evangélica hemos dirigido desde la Alianza Evangélica. Aún está en nuestra retina la magna concentración por la familia del pasado 22 de julio del 2017 en la Plaza de la Democracia. En esa ocasión alzamos  nuestra voz en protesta por temas que están atentando contra la vida y la familia: guías de educación sexual, y otros  proyectos de ley  que atentan contra el concepto de vida y familia que fundamenta nuestra sociedad.  Como iglesia de Jesucristo hemos tomado  una postura decidida y valiente ante las corrientes  humanistas y secularistas que están introduciéndose de manera agresiva en nuestro país. Por ejemplo, hemos sido claros ante el Directorio legislativo, mediante  documento entregado a esta entidad en la Asamblea Legislativa de  nuestra posición en estos temas.

En cuanto a la educación sexual,  hemos sido claros que nuestra postura no es oponernos  a la educación sexual de nuestros niños y jóvenes, todo lo contrario, estamos a favor de ella.  Lo que pedimos es que estos programas  deben ser revisados  y aprobados, en primera instancia por padres de familia y un equipo interdisciplinario de  profesionales expertos en el tema  para ser revisados y que se les hagan la enmiendas respectivas.  Lo que sí es cierto, es que nos oponemos rotundamente a la mala adoctrinacion de nuestros niños desde edades muy tempranas donde se quiere que ni ellos ni sus padres puedan oponerse  a una adoctrinacion que se opone a principios y valores de miles de familias en nuestro país.

Como también ya lo hemos dado a conocer, pero es necesario reiterarlo, ante una consulta del Consejo Superior de Educación, como  FAEC nos dimos  a la tarea de analizar los contenidos de dicha política,  expresado nuestro  desacuerdo en aquellos aspectos que riñen con los principios de fe en los que hemos sido enseñados.  El documento de respuesta fue entregado al MEP donde les manifestamos  que  esperamos que la consulta que se nos hizo no haya sido un mero procedimiento político sino porque realmente se espera que todo el país, en igualdad de condiciones, contribuya a esta Política Educativa para la  Afectividad y Sexualidad integral.  Como era de esperar,  nunca recibimos una respuesta por parte del Consejo Superior de Educación a nuestras reacciones. Sin embargo, nuestros lectores pueden encontrar nuestra respuesta enviada al MEP y que ha circulado a nivel nacional, con el título “Con mis hijos no te metas”, un documento de 57 páginas escrito por un grupo de profesionales, que creen en la educación, la biología, la ciencia, la espiritualidad y el amor.

Como FAEC nos hemos unido diferentes a los esfuerzos de diversos sectores de la población que han salido a protestar  por los mismos temas que como iglesia evangélica hemos levantado la voz.  Fue así como  apoyamos la marcha por la familia organizada por la iglesia católica, el pasado domingo 3 de diciembre, atendiendo una invitación por parte de ellos. También apoyamos y participamos en la manifestación familiar y civil realizada frente a Casa Presidencial el pasado viernes 8 de diciembre.

También creemos en la oración como base de nuestro accionar.  La Iglesia Católica también ha sido muy valiente en proclamar sus valores y principios espirituales.  Entonces, como próximo paso les hemos invitado a estar juntos en un encuentro de oración que le hemos denominado “Discípulos de Cristo en oración por el proceso electoral 2018, paz en Costa Rica”.  El objetivo de reunir a líderes de iglesias y creyentes en Cristo para orar por los comicios electorales del período 2018-2022 y por los futuros gobernantes, por el respeto a la vida humana, por el respeto a la familia y el matrimonio, para que haya paz, para que haya justicia, para que haya recta conciencia y Dios conceda discernimiento a los electores, y para que Dios cuide, bendiga y conceda la sabiduría a los nuevos gobernantes. El evento tendrá lugar en el Gimnasio de la Universidad Católica de Costa Rica, en Moravia, el próximo jueves 18 de enero a partir de la 5:30 p.m. Si alguien de usted quisiera asistir, le ruego confirmar su asistencia al 2226-6350 con Viviana Torres.

Ante esta realidad nacional, debemos seguir orando y clamando a Dios,  levantar la voz cada vez que tengamos oportunidad de hacerlo. Seguiremos transitando por esa ruta.

Sin embargo, es necesario que  despertemos a la realidad de que el próximo 4 de febrero  se nos abre una oportunidad única de expresarnos en medio de nuestra democracia y tomar decisiones en el rumbo de nuestro país para mediante el ejerció de nuestro derecho al voto. No podemos caer en la apatía, ni asumir una actitud de indiferencia y no salir a votar. Por el contrario debemos tener conciencia de que, al ejerceré nuestro voto, estaremos participando activamente en elegir a aquellos que regirán los destinos de la nación en los próximos 4 años.  Como iglesia no podemos estar ajenos a esta realidad.

Salgamos todos a votar e invitemos a aquellos que no quieren salir a votar para que lo hagan. Y, todos meditemos bien nuestro voto. Los resultados que arrojen elecciones  el próximo 4 de febrero determinarán el rumbo a seguir en los próximos años.